Jornadas Violencia y Educación 2

Jornadas Violencia y Educación 2



JORNADAS VIOLENCIA Y
EDUCACIÓN.
CONCLUSIONES DE LAS MESAS 2 Y 3:

LA COMUNIDAD ESCOLAR, EL CLAUSTRO: EQUIPO MULTIDISCIPLINAR. LA INTERVENCION DE LOS/AS PROFESORES/AS EN LOS PROBLEMAS DE VIOLENCIA ESCOLAR.

1) Aluden con un mismo nombre (Violencia Escolar) múltiples realidades que convendría aclarara y determinar. No obstante, llámese como se llame, violencia, maltrato entre iguales, indisciplina o simplemente falta de respeto, el fenómeno existe y probablemente ir en aumento, según diversos medios.

2) La violencia social se refleja también en la escuela. Los valores de competitividad, individualismo, violencia gratuita etc... forman parte habitual de nuestra cultura actual y se fomentan y magnifican a través de los medios de comunicación, sobre todo televisivos. Por otra parte, la educación en valores que tenía a la familia como primer agente se ha debilitado de tal manera que en muchos casos es inexistente. En este contexto la escuela, que trata de trabajar fomentando una cultura de paz y diálogo, como una cultura de solidaridad y cooperación, aparece en ocasione como el único agente socializador que persigue estos objetivos, en contextos sociales especialmente conflictivos.

3) Si bien no conviene sobredimensionar el fenómeno, tampoco se deben minimizar sus efectos. Hay victimadores, víctimas y también mayorías silenciosas. Hay por tanto, muchas personas que sufren sus consecuencias entre el alumnado y el profesorado.

4) Frente a los problemas que se generen desde el centro educativo o en el centro educativo, deben darse respuestas educativas, desde el propio centro, partiendo de un análisis eficaz de dichos problemas. Estas respuestas han de desarrollarse fundamentalmente a través de una cultura de paz y dialogo de manera continuada y como rasgo esencial incrustado en la propia vida del centro, no como algo puntual cuando ya los conflictos se han producido, o es motivo de algún día a celebrar.

5) Sin embargo, para que el centro escolar pueda llevar a cabo esta labor, debe contar con los recursos necesarios, siendo las instituciones educativas competentes, responsables de proporcionarlos.

6) En este sentido, procurar que los centros trabajen en las condiciones más idóneas posibles es una de las primeras responsabilidades de estas administraciones, así cuestiones como procurar una ratio adecuada a la normativa legal, procurar el suficiente y necesario personal docente según las necesidades de los centros, así como recursos materiales también suficientes, son requisitos imprescindibles.

7) También queremos denunciar los procesos que, de una manera más o menos velada, más o menos consentida o fomentada por la propia administración educativa, llevan a la acumulación en determinados centros de alumnado con excesivos problemas académicos y sociales originados por déficits familiares y sociales (marginación, inmigración, conflictividad social, abandono familiar etc...). Dichos procesos se concretan en una utilización interesada del decreto de admisión de alumnos/as, amparada por la administración con la excusa de la rentabilización de los medios y los recursos, y disculpando a los centros concertados (y también a algunos públicos) de la responsabilidad de admitir a estos alumnos. Todo ello conduce a la creación de verdaderos "guettos" donde la conflictividad está servida. Sólo basta esperar que se produzca.

8) De igual manera la cultura de paz y del dialogo, se genera mediante el hábito de un trabajo diario solidario, responsable, donde la ayuda mutua, comprometido y adaptado a las necesidades de los/as alumnos/as y del entorno donde se ubica el centro. Así, una manera de prevenir la indisciplina, como caldo de cultivo que genera más conflictos en el futuro, es procurar una organización del trabajo en el aula de manera que no se contemplen objetivos de tipo académico, sino que estos además se contemplen desde una perspectiva de aprendizaje de habilidades sociales. Una de las metodologías que mejor se adapta a estas circunstancias es el aprendizaje en grupos de trabajo cooperativo, siendo lo ideal que todo el centro funcionara desde una concepción de principios cooperativos y corresponsabilidad en las decisiones y la gestión.

9) Desde este punto de vista es necesario fomentar la participación de los/as alumnos/as en las decisiones y gestión del centro, impulsando las asambleas de clase, juntas de delegados etc.. y en general impulsando la vida democrática en el centro educativo de manera real y efectiva.

10) Por otra parte, sería necesario dotar al profesorado de los recursos metodológicos idóneos para llevar estas reformas a cabo, a través de planes de formación que respondan a las necesidades que los centros educativos planteen, y facilitando el tiempo y medios suficientes. Igualmente debemos crear estructuras y foros de intercambio de experiencias que nos permitan ir perfeccionando nuestra formación.

11) La cultura democrática, así como la cultura del diálogo, y en esencia el hábito de la participación real y significativa, es un antídoto eficaz para la prevención de conflictos y un recurso básico para la resolución de los mismos, de una manera educativa y pacífica, cuando se producen. En este sentido los Consejos Escolares son una pieza fundamental para la participación, pero es necesario sacarlos de la parálisis democrática en que se encuentran muchos de ellos, afectados por una falta de participación crónica. Por tanto, y puesto que estamos en plena campaña para la renovación de dichos organismos, instamos a las instituciones educativas competentes a fomentar la participación de todos los sectores en dicha campaña y a mantener ese esfuerzo de una manera permanente.

12) Las relaciones dentro del claustro, entre los propios profesionales, pueden ser y de hecho son, en ocasiones, causantes de conflictos dentro del centro educativo. En este sentido es necesario fomentar la cultura de corresponsabilidad, consenso y compromiso en la toma de decisiones, en coherencia con el proyecto educativo del centro. Por ello deberíamos:

*Abordar los problemas de modo colectivo

*Actuar de forma autónoma. No esperar que las soluciones nos vengan de fuera.

*Ir creando una cultura de corresponsabilidad y adquiriendo la idea de centro como algo perteneciente a todos.

*Desdramatizar las situaciones.

*Ser conscientes de la importancia de la afectividad y la empatía en las relaciones interpersonales, frente a la judicialización de las soluciones a conflictos por la vía de aplicación rígida de los Reglamentos de Régimen Interno.

*Ser tolerantes con nosotros mismos, si no, no podremos serlo con los/as alumnos/as.

13) Consideramos también importante y necesario estrechar las relaciones de colaboración y trabajo entre profesores/as y trabajadores y educadores sociales, creando puntos de encuentro a través del desarrollo de programas de trabajo en común que incidan sobre la comunidad educativa: programas sobre absentismo escolar, estudio de las relaciones interpersonales en el centro, programas de actuación para mejorar dichas relaciones etc...

14) Por último queremos denunciar el tratamiento que hacen los medios de comunicación, en numerosas ocasiones, del problema de violencia o situaciones de conflicto en el ámbito escolar, en aras de un sensacionalismo que genera más y a veces infundada alarma social. Proponemos la creación y cumplimiento de un código deontológico aplicable a estas noticias por cuanto afectan a menores. Se debe informar de los hechos pero con imparcialidad, objetividad y ausencia de sensacionalismo.

Murcia, 11 de noviembre de 2000
Antonio Francisco Gómez y Jesús Martínez.
Coordinadores Mesas 2 y 3




 

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